
A las 08h el escuadrón llega a destino para desayunar y tomarse los chupitos de rigor, y de esa manera el tema quedaba aparcado y solo faltaría darle al pedal.
Aparcamos los coches, nos bestimos, cargamos los GPS y Go Pro y iniciamos la ruta del día. Para empezar subidilla romántica que nos tenía que llevar a la primera especial del día. Al cabo del rato llegamos al inicio de Bolet. Nos ponemos las protecciones, algunos incluso las gafas de DH, el Juan hace de las suyas y alguno su mirada asesina lo decía todo.
Para ser la primera del día no está mal, ya que sirve para entonar músculos y tomar la medida al sauló.
Una vez finalizamos toca pistear para llegar a nuestro segundo objetivo, pero mira por donde que nos confundimos y acabamos en Kastel.
Pues nada ya que estamos allí nos lanzamos y ahora si que los saltos empiezan ha hacer acto de presencia y el personal se emociona por momentos.
Una vez abajo empieza una conversación entre Alex y Josema sobre cual había de ser el camino correcto que perdura durante media mañana, ha esto que en un despiste y en una zona plana sin peligro alguno Edu que iba hablando se cobra el primer billete del día.
Después de subir el ascensor, que tiene unas rampas que quitan el hipo...
... llegamos a la trialera por excelencia, el sendero soñado, el motivo por el que Riudarenes es lo que es... KASTEL 2. No hay palabras para describirlo, solo hay que probarlo. El sendero se cobra otro billete de Sergio, que esperemos no vaya a mas ya que le provoca molestias en el costado, al resto le provoca una risa de oreja a oreja.
Aun quedaba tiempo para otra bajada mas, pero para ello el peaje era caro ya que tocaba subir el ascensor de inicio a fin. Pues venga con un par que según cuentan el Sucre vale la pena.
Finalmente llegamos y recuperamos aliento para encarar la última del día. Una vez hecha hay que decir que efectivamente valía la pena... otro tramo que es para no parar de hacerlo una vez y otra, y otra y otra...
Sin tiempo para mas volvemos a los coches para recoger bártulos y despedirnos de Gus y Josele que tenían toque de queda. El resto cervecita de rigor en el bar y cargar las rutas en el Strava para ver donde queda retratado cada uno.
Día fantástico en el mejor sitio y con la mejor gente... Solo puedo despedirme con una palabra.. VOLVEREMOS.




Coño el Pont de Vilomara.
las vistas flipantes con la niebla, otra forma de ver St Llorens.

