domingo, 24 de noviembre de 2013

A Caldas con las Mallas

Salida la del sábado atípica para los sanguinarios rosas, devoradores de trialeras o panda de chupiteros del Valles. Ya se puede decir que nos hemos quitado la salida mas gay del año, pues después de unas votaciones un tanto manipuladas nos fuimos a Caldes.

La rotonda a las 08h estaba llena de mallas, cascos del Decathlon y ni rastro de protecciones, vamos una involución y vuelta a los orígenes en toda regla.


Nos pusimos manos a la obra y hacia Capellans todo el mundo. Una vez llegamos a la cadena la mayoría del grupo decide bajar por la parte natral, es decir, por la bajada típica. Pero una expedición de irreductibles formada por Manolo, Josema y Edu se pillan la variante del riachuelo, que era mas cachonda.

Reagrupamos sin problemas y nos dirijamos a Castellar del Vallés. El ritmo era bueno, pero y eso iba mermando las fuerzas de Tonipa, que empezaba a fraguar un final de salida un tanto traumático.

En medio del camino de Guanta unos se van por pista y el equipo de irredcutibles, otra vez formado por Manolo, Josema y Edu deciden dar un poco de vidilla al día y coger la variante de la trialera de Guanta a Caldes.


Dicha variante estaba rota en bastantes sitios por culpa de las motos, que por cierto nos cruzamos y una de ellas se marcó un billete chulo. En una de estas Edu, que estaba parado esperando a los compañeros, se desequilibra y pone rodilla en el suelo. (esto se considera 500€, por lo que el listón está muy fino). Y mas adelante si que la bici no responde en un pedregal y sale volando (esto son 500 lereles en toda regla).

Finalmente llegamos a Caldas donde nos zampamos un merecedio desayuno, aunque faltó la chupitada de rigor.

Para la vuelta todo indicaba que sería plácida pero no fue así, ya que las rampas, y no precisamente las del terreno, hicieron mella en Tonipa que lo dejaron fuera de combate.


Primero fue antes de llegar a Castellar, suerte que Pocholo llevaba una pastillitas que se supone que tenían que mitigar el tema. Luego al llegar al tanatorio de Castellar tanto la bici como las piernas de Tonipa dijeron basta. Y finalmente la subida de Capellans ya fue demasiado. El resultado fue llamar a la mujer para que viniera a buscarlo en coche.

Una salida rodadora, pero no por eso aburrida.

Hasta el próximo fin de semana, que seguro que tendrá alguna trialera mas.

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