domingo, 7 de diciembre de 2014

La Espectral hizo aguas por todos lados.

 

Una semana dura para elegir el destino. La decision final era complicada ya que las opciones eran muy apetitosas por el peloton de rositas que tenia que salir. Por un lado Mura, con sus senderos,con sus subidas, con sus bajadas y con sus desayunos. Por otro lado Gallifa, con sus pistas, con sus pistas, con sus pistas y con sus pistas.

Como la gente tenia ganas de emociones fuertes, poner la horquilla al limite y entrenarse para la temporada de descenso del año que viene el destino final fue Gallifa.

En la rotonda estaban puntualmente Bankias, vestido de PRO,

Le seguian Doraemon, Ernetro, Pechugas (mejor dicho Pechuguitas), Felipe el licroso, Perroflauta, Sergio Liñan, lacondeWay, Currito y el Vertigos que estrenaba burra.



Empezamos a tirar hacia la nevera (Capellans) y el ritmo que imponen los "veintininers" es demoledor, o mas bien dicho... Da asco. Al llegar a la carretera un par de sensatos prefieren bajar por pista, el resto optan por la variante del riachuelo. Aqui vertigos que parece que le va el tema anfibio a cada charco que veia...



Por tanto 2 billetes para el vertigos. Pechugas que no llegaba pletorico de forma tambien pilla su billete. Ya abajo nos vamos hacia la parte mas romantica del dia, que no es otra que la subida del Puig de la Creu. Que gozada de subida, con sus curvas, que son un deleite para todo ciclista. Nadie queria que aquello acabara pero lastimosamente coronamos.

Quedaba un largo trecho hasta Gallifa que se nos hace corto por la emocion de cada tramo, a cual mas bonito. Las trialeras se enlazan unas a otras, peraltes super bien hechos, algun que otro cortado con la recepcion perfecta para una buena ejecucion, incluso nos atrevemos con un par de mesetas que solo Edu consigue saltarlas y para deleite del publico de alli sacar una mano cuando esta en el aire.... Los aplausos y los gritos de Lacon, Lacon surgen de manera espontanea.

Casi llegando a destino una foto para inmortalizar el gran dia.



Finalmente llegamos al restaurante contentos y radiantes, y tocaba reponer fuerzas a base de ingesta de ensaladas, pechuga de pavo, agua y poleo menta para finalizar.



Como se hacia tarde decidimos volver a un ritmo de vertigo. En nada llegamos al Codo para bajar a toda castaña y dirigirnos a la sorpresa final de la jornada. El orgasmo llega cuando empezamos a subir Capellans de nuevo, siempre se ha dicho que una ruta sin Capellans es como echar agua al vino, una vez arriba nos planteamos si volver a bajar para subirla de nuevo, pero desistimos. La imagen del dia queda reflejada en la siguiente instantanea.



Gran jornada, que sera recordada durante mucho tiempo.

Aprovecho estas lineas para dedicarle una foto a un fiel seguidor, que aprecia y valora el trabajo de este humilde cronista de guerra.... Va por ti, Yehaaaaaaa....



 

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